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Source: Associated Press
Subject: Immigration
Type: Media Coverage

Activistas se unen contra crímenes racistas en Nueva York

Traslado por Claudia
Torrens

Tras meses de violencia y ataques
contra inmigrantes, que han consternado a la comunidad hispana de Nueva York, decenas de activistas se reunieron en Brooklyn el sábado para proponer soluciones a los
crímenes de odio racial.


"Parece que la comunidad hispana está bajo ataque", afirmó
Diego Sucuzhañay, hermano de un ecuatoriano que murió golpeado en diciembre.
"La presión pública es clave. Necesitamos unirnos todos para decir que no
vamos a tolerar este tipo de ataques."

 

Sucuzhañay
anunció que él y su familia planean crear una fundación para ayudar a los
inmigrantes que han sido víctimas de episodios de violencia, a que reporten el
crimen.

 

"Nuestra
prioridad sería conseguir la información de la gente que experimenta este tipo
de incidentes. Muchos de ellos no lo dejan saber a las autoridades. Nosotros
queremos ser una especie de intermediario para que ellos lo reporten",
explicó el ecuatoriano.

 

José
Sucuzhañay murió en diciembre tras ser golpeado con un bate de béisbol y a
puntapiés, luego de que caminaba por Brooklyn del brazo de su hermano mayor.

 

La
policía arrestó recientemente a los dos supuestos culpables del ataque, que golpearon a la víctima
mientras proferían insultos contra los hispanos y los homosexuales.

 

Sucuzhañay
y sus hermanos Pedro y Romel anunciaron el sábado que están trabajando en un
nuevo portal de internet donde se ofrecerá información necesaria para donar
dinero y ayudar así a que los hijos de José puedan recibir una educación en Ecuador.

 

Los
interesados podrán depositar el dinero en una cuenta llamada Jhoanna and Brian Sucuzhañay Trust, del
Chase Bank. Jhoanna, de 5 años y con síndrome de Down, y Brian, de 10 años,
viven con su madre en Cuenca.

 

Durante
el foro, activistas de varias organizaciones de la ciudad de Nueva York
propusieron aumentar los programas educativos contra la discriminación en las
escuelas y crear una línea de teléfono directa en varios idiomas para reportar
los crímenes racistas.

 

"Si
eres víctima de un crimen no estás obligado a informar a la policía de tu
estatus migratorio. Todos somos inmigrantes aquí", explicó Moe Razvi, del
Council of Peoples Organization (COPO), a una audiencia de unos 80 inmigrantes
que participaron en la reunión.

 

Los
participantes mencionaron el ataque ocurrido el viernes en un centro de ayuda a
inmigrantes en Binghamton, Nueva York, donde un hombre armado mató al menos a
13 personas.

 

También
se recordó a Marcelo Lucero, otro ecuatoriano que murió golpeado a manos de un
grupo de estudiantes que habían salido "a cazar mexicanos" en
Patchogue, en el condado de Suffolk,
Nueva York.

 

Los
participantes del foro, organizado por el grupo
Se hace Camino Nueva
York
, se
dividieron en seis grupos, que se sentaron en círculo para analizar qué son los
crímenes de odio racial y los efectos que éstos tienen sobre el individuo y la
comunidad.

 

"Hay
que trabajar muy de cerca con el precinto local de cada uno. Hay que tener
buenas fuentes de conexión con el departamento de policía", señaló Maritza
Dávila, coordinadora de la Asociación de Residentes del
Norte de Bushwick, en Brooklyn.

 

Algunas
de las propuestas comentadas incluyeron ofrecer entrenamiento adicional a
agentes de policía sobre crímenes racistas y cómo hay que tratar a las
víctimas, además de mejorar los servicios de protección a testigos de crímenes.

 

En el
pequeño grupo de discusión en el que participaron los Sucuzhañay, se habló de
las consecuencias de un crimen de odio racial.

 

"Empieza
quitarle la autoestima a una persona y a la sociedad en general", señaló
Pedro Sucuzhañay.

 

"Yo
creo que una de las consecuencias es también que estos crímenes tienen un
efecto unificador", añadió Diego Sucuzhañay. "Sobre todo cuando nos
sentimos amenazados
".