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Source: El Diario
Subject: Immigration
Type: Media Coverage

Cambio demográfico incide en tensión racial en S.I.

STATEN ISLAND — El cambio demográfico en el condado Richmond o Staten Island ha contribuido a las tensiones entre diferentes comunidades, al punto de llegar a la intolerancia y la violencia, según analizan activistas y líderes que buscan una pronta solución a la ola de ataques de odio producidos en la isla.

“Staten Island vive un proceso de cambio”, dijo a este diario el sociólogo Eugene Prisco, un retirado profesor de escuela pública, que trabajó en el sistema por más de 30 años. “Hace 25 años no había mexicanos aquí”, aseguró, indicando que Port Richmond era mayoritariamente una comunidad afroamericana, con algunos blancos y también hispanos, pero no mexicanos.

Prisco, quien preside la organización “African Refuge”, dedicada a servir a jóvenes inmigrantes afroamericanos, refugiados y otras familias de bajos ingresos, señaló que “ahora vemos negocios y restaurantes mexicanos por todos lados con una nueva presencia de esta comunidad”.

El ex miembro de la Junta de Educación de Staten Island considera que los recientes ataques no reflejan un sentimiento generalizado de los afroamericanos, sino de un grupo de jóvenes. “Nadie está llegando a esta juventud que no va a la iglesia, ni va a la escuela”, afirmó.

Como “recién llegados” a la comunidad, los mexicanos se convierten en “víctimas fáciles” de sus atacantes debido a que llegan de trabajar con dinero en efectivo.

Prisco, quien ha participado en actividades para jóvenes, incluyendo deportes y teatro, considera que “la Policía no es la solución al problema”, sino que debe ser tarea de la iglesia, líderes comunitarios y las escuelas.

Precisamente en una de las últimas reuniones comunitarias, realizada en la Iglesia Bautista St. Philips, se congregaron representantes de diferentes organizaciones que incluyeron “Comunidades Unidas para Respeto y Confianza”, “El Centro del Inmigrante” “Eye Openers: Juventud contra la Violencia”, “Se Hace Camino NY” y “Proyecto Hospitalidad”, entre otros.

Según datos recopilados por los propios líderes, los mexicanos empezaron a llegan en forma apreciable a Staten Island hace aproximadamente 10 años, atraídos principalmente por la vivienda a bajo precio y una atractiva oferta de trabajo en jardinería, construcción y restaurantes.

“Muchos hacen su vida aquí sin necesidad de salir de la isla”, resaltó Saúl López, quien —por el contrario— vive en Queens y llega diariamente a trabajar a Staten Island, con un trayecto que le toma dos horas.

López, quien es organizador de “Se Hace Camino NY”, indicó que el mexicano realiza tareas manuales, pero se esfuerza por aprender y superarse. “Aquí damos clases de inglés y de computación a las que asisten hombres y mujeres, algunas con sus hijos”, nos dice. Sin embargo, indica que en los últimos meses muchos han expresado temor y hasta han dejado de asistir. “En la noche acabamos a las 9:30 y algunos sienten miedo, pero otros dicen ‘cómo me quedo en la casa’ y vienen”, agrega.

La reciente ola de ataques de odio ha puesto en la mira a este condado de 443.000 habitantes, según cifras del Censo del año 2000. Tanto autoridades, líderes comunitarios y religiosos así como vecinos del área se han unido en “Todos Somos Staten Island” para analizar la problemática, arribar a soluciones y unir a la comunidad.

El pasado 27 de julio, “Los Ángeles Guardianes” enviaron a varios de sus miembros a patrullar y vigilar las calles de Staten Island para dialogar con la población y evitar nuevos incidentes violentos.

Curtis Sliwa, director de la organización con 150 miembros en Nueva York y 5.000 en el mundo, distribuidos en 14 países y 140 países, señaló que históricamente “Staten Island ha sido un condado olvidado” que no ha recibido la atención que merece.

“Si estos ataques hubieran ocurrido en otros condados, se hubiera actuado inmediatamente”, dijo Sliwa a este diario refiriéndose a los once crímenes de odio registrados desde abril último.

Por su parte, el fiscal del Condado Richmond, Daniel M. Donovan, manifestó que resulta difícil tipificar exactamente el “crimen de odio” porque hay que probar la intención y no sólo el acto.

Donovan precisó que de los recientes incidentes investigados por el Departamento de Policía como actos de prejuicio, dos han resultado con arrestos por cargos criminales. Sin embargo, en ambos casos un Gran Jurado declinó formular una acusación como crímenes de odio.

Para el fiscal, la ola de ataques en la isla no tiene “nada que ver con la ley aprobada en Arizona” y dijo que las víctimas —en su mayoría mexicanos- constituyen un “objetivo fácil” por ser personas que no acostumbran llamar a la Policía para denunciar estos crímenes.

En cambio, Esperanza Santiago, de la organización “Port Richmond Improvement Association”, acotó que la situación ya lleva muchos años, “pero se ha hecho mucho más notoria hoy”. Agrega que no sólo se concentra en Port Richmond sino que hay ataques también en otras partes de la isla. “Están atacando también a los musulmanes, a muchos rusos y judíos”, señaló Santiago, quien trabaja para el Hospital Universitario de Richmond.

Por su parte, el presidente del condado Staten Island, James Molinaro, ha calificado los ataques como “crímenes fortuitos” y que no tienen que ver con el odio ni la discriminación.

“No quiero que el público se alarme y diga que la gente está discriminando unos contra otros”, mencionó Molinaro.

Sin embargo, Mario Cuevas Zamora, del Consulado de México en Nueva York, señaló que “básicamente, hay ciertos patrones contra los hispanos” en estos ataques. “Hay que erradicar este tipo de crímenes ocurran a quien le ocurran”, dijo Cuevas Zamora. “Puede ocurrirle a un mexicano, a un oriental o a un Moreno. De cualquier manera estaremos en contra de estos ataques”, finalizó.