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Source: El Diario
Subject: Immigration
Type: Media Coverage

Familia de mexicano pide justicia

NUEVA YORK — Aunque han pasado dos semanas, el mexicano Alejandro Galindo, de 52 años de edad, permanece aún estremecido por el ataque que sufrió cuando se dirigía en su bicicleta por una calle de Port Richmond en Staten Island. Casi todo el tiempo está callado y, junto a sus heridas exteriores, mantiene huellas internas que aún no le dejan vivir con normalidad, según indica su familia.

Blanca Galindo, hija de la víctima, declaró ayer a este diario que la familia sólo busca justicia en el caso. “Que las autoridades hagan algo esta vez, porque si denunciamos y no vemos nada, vamos a creer que no nos hacen caso y que todo fue en vano”, mencionó la mujer.

El ataque contra el trabajador de un restaurante mexicano de Port Richmond, Staten Island, ocurrió el jueves 24 de junio y se convirtió en el cuarto caso investigado por la policía como crimen de odio.

Galindo fue hospitalizado con una grave fractura en la cuenca del ojo derecho. El hispano iba en su bicicleta por la avenida Forest cuando fue interceptado por tres hombres en Port Richmond. Uno de los sujetos golpeó en la cara a Galindo y, según sus declaraciones, le gritaron insultos anti mexicanos.

Galindo dijo a las autoridades que no se atrevió a reportar el incidente hasta que sus hijas lo encontraron en su cama sangrando alrededor del ojo derecho.

Claudia Garzón, de la organización “Se Hace Camino Nueva York”, dijo ayer que los ataques se hacen cada vez más frecuentes en el área. “La gente siente temor de denunciarlos, pero estamos tratando de informar y educar a la comunidad para que hable”, indicó. “Es difícil, porque no importa lo que se le diga, la gente sigue con miedo”, agregó.

Tras el ataque, Galindo fue trasladado al Centro Médico de la Universidad de Richmond donde recibió 10 puntos de sutura para cerrarle la herida.

El mexicano, oriundo de Oaxaca, vive desde hace 13 años en los Estados Unidos.

Su hija indicó que hace unos días regresó a casa y ha mejorado un poco, pero que hoy jueves acudirían a una cita médica para evaluar su verdadero estado. “Ya le bajó la hinchazón y está caminando, gracias a Dios, pero se deprime cuando se le habla del asunto”, explicó.

La fuerza especial de la policía contra crímenes de odio tomó a su cargo las investigaciones del incidente, junto a otros tres ataques recientes ocurridos contra inmigrantes mexicanos, los cuales han ocurrido desde el pasado abril.