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Source: El Diario
Subject: Education Justice
Type: Media Coverage

Inmigrantes desafían veto de Bloomberg

Nueva York — El alcalde vetó una ley que forzaría a su Administración a ampliar los servicios de traducción en las escuelas, pero la última palabra la tendrá el Concejo Municipal el 16 de febrero.


Hiram Monserrate, el concejal que auspició la ley, conocida como Intro 464-A, anunció ayer que espera contar con los votos suficientes para anular el veto del alcalde del 19 de enero.


La Intro 464-A fue aprobada el pasado 21 de diciembre con el voto de 35 de los 51 concejales. Para anular un veto del alcalde son necesarios 34 votos, pero siete de los concejales que aprobaron la ley ya no están en el nuevo Concejo que se constituyó el 1ro. de enero.


Monserrate urgió ayer a los inmigrantes a presionar a sus concejales de distrito para que anulen el veto.


A pesar de que ocho colegas demócratas y tres republicanos votaron en contra de la ley en diciembre, en una comparecencia junto a decenas de inmigrantes en las escalinatas de la Alcaldía, Monserrate dijo que contará con los 34 votos necesarios para anular el veto del alcalde en el Pleno del Concejo Municipal del próximo 16 de febrero. Monserrate dijo que espera contar con el apoyo de la portavoz del Concejo, Christine Quinn, quien votó a favor del proyecto en diciembre, cuando era concejal.


Entre los nuevos apoyos con los que cuenta Monserrate se encuentran las dos nuevas concejales puertorriqueñas: Melissa Mark-Viverito y Rosie Méndez, quienes se manifestaron recientemente en favor de la ley.


Entre otros requisitos, la ley requeriría que el Departamento de Educación tradujese los documentos y notificaciones dirigidas a 1,000 o más padres o tutores en las ocho lenguas “más comunes” entre los no angloparlantes. Estos documentos incluirían las tarjetas de calificaciones, las hojas de permiso y las notificaciones sobre eventos escolares, además de estos eventos. Las ocho lenguas más comunes son español, chino, ruso, bengalí, creole, coreano, urdu y árabe. Grupos inmigrantes que respaldan la legislación consideran que ésta es fundamental para garantizar la participación de los padres que no hablan inglés en la educación de sus hijos.


Según datos recientes del Departamento de Educación, menos del 10% de los estudiantes latinos logra un Diploma Regents en cuatro años. Un tercio de los estudiantes con problemas de inglés abandonan la escuela y en siete años, casi la mitad, el instituto, según explicó Monserrate.


Al vetar la ley, Bloomberg indicó que la ciudad ya invierte $10 millones en una unidad de traducción y que las tarjetas de calificaciones de las escuelas ya son traducidos a ocho idiomas. También dijo que la ciudad no tiene autoridad para legislar en materia de educación y agregó que la ley era demasiado inflexible.