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Source: El Diario
Subject: Housing & Environmental Justice
Type: Media Coverage

Inquilinos piden mejoras en su edificio

Nueva York — Rodeada de periodistas en su
apartamento en el primer piso de un edificio de Bushwick, la inquilina Ana
Guzmán estaba enumerando ayer la variedad de plagas que ha tenido que combatir
en los últimos años —desde chinches hasta cucarachas.

"Lo
único que no hay son ratas y eso es porque tengo un gato", comentaba frustrada
la inquilina. Otros vecinos en el edificio tienen el problema de las plagas
pero Guzmán indica que su caso es aún peor porque su apartamento está en el
primer piso, directamente sobre el sótano y junto al patio trasero.

"Yo me la paso limpiando", agregaba la inquilina.
"Limpio lo más que puedo".

Pero por más limpieza que haga, siempre termina
pasando un susto con uno de los visitantes desagradables, indicó.

Las plagas distan de ser el único problema, porque
según mostró Guzmán hay desniveles en el piso de madera,
que en partes es tan blando como
una esponja. El patio trasero es inaccesible aún para los que viven en el
primer piso, indicó la inquilina, y además tiene basura, por lo que Guzmán no
permitiría que sus hijos jugaran allí.

La arrendataria dijo además que hace cerca de un
año se desplomó parte del
techo de su baño y por un tiempo tuvo que usar las facilidades protegiéndose
con una sombrilla. Aunque el hueco a la larga fue reparado, ella y otros
vecinos dijeron que hay problemas de plomería y sobre todo de moho, algo que le
preocupa a Guzmán especialmente porque tiene dos hijas, incluyendo una bebé de
ocho meses.

Para colmo, dijo la inquilina, tuvo un sobrecargo de renta y de no haber
sido por intervención de las autoridades estaría pagando mil dólares de
alquiler mensual por su apartamento.

El edificio, en la calle Hart cerca de la avenida
Wilson, fue el foco de una protesta organizada ayer por Se Hace Camino Nueva York, entidad que está en medio de una campaña para
resaltar las condiciones de vivienda que contribuyen a empeorar el asma.

Jesse Goldman, empleado de la organización, señaló que en todos los apartamentos del edificio hay
personas con asma.

Según los datos del Departamento de Vivienda, en el edificio
hay 49 violaciones al códigos de vivienda de la ciudad. Algunas tienen que ver
con el acceso al sistema de agua caliente, pintura con plomo hallada en dos
pisos en el 2005 (y que la ciudad tiene que volver a revisar), y plagas.

No fue posible lograr
contacto ayer con el propietario del
edificio. Los activistas dijeron que probablemente presentarán caso contra el
propietario ante la Corte de Vivienda para lograr reparaciones.