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Source: El Diario
Subject: Immigration
Type: Media Coverage

La lucha continúa

Hace dos semanas, el Presidente Obama tomó una acción histórica para beneficiar a comunidades latinas e inmigrantes tras mantener nuestras familias unidas.

Como muchos, he celebrado este avance para nuestra comunidad, lo cual va a proteger a millones de inmigrantes indocumentados en todo el país.

Sin embargo, es importante recordar que este logro no termina nuestra lucha, sino que abre un nuevo capítulo.

Yo soy un inmigrante indocumentado, y lo más probable es que no voy a calificar por la acción diferida que está creando el presidente.

Vine a los Estados Unidos hace doce años de El Salvador, obligado por la situación económica precaria que no me permitió ganar lo suficiente para sostener a mi familia. Tuve que dejar atrás a mis dos hijas y mi esposa, la cual fue asesinada un mes después por razones que todavía no entiendo.

Llevo doce años trabajando en este país para poder apoyar a mi familia en El Salvador. Envío dinero todas las semanas, mientras que sigo contribuyendo a esta economía también.

Mi familia es la cosa más importante en mi vida, y hablo con mis hijas todos los días—si no les hablo, no puedo dormir.

Como muchos otros inmigrantes, también he sufrido abusos laborales. Por ejemplo, en un carwash donde trabajé, el dueño se aprovechó de muchas personas por su estatus migratorio, negando a pagarnos el salario mínimo y robando nuestros salarios.

Estoy feliz que el Presidente ha tomado acción para proteger a millones en mi comunidad. A la vez, sé que este alivio no me va a proteger a mí, dado que mis hijas no son ciudadanas estadounidenses o residentes permanentes.

Aún más preocupante, la mayoría de los representantes y senadores republicanos en el Congreso han dicho que están en contra de lo que hizo el presidente. Ya 17 gobernadores republicanos han presentado una demanda legal, y la Cámara Baja tomó un voto simbólico para expresar oposición al presidente.

Vamos a tener que seguir trabajando duro como comunidad y movimiento social. Primero, tendremos que asegurar que protejamos al avance que nuestro movimiento ha logrado.

Luego, tenemos que seguir luchando para que ganemos protección, y al final un camino a la ciudadanía, para todos los once millones de inmigrantes indocumentados.

Me han dejado fuera por ahora, pero estoy feliz por los millones que sí van a beneficiar de la nueva acción diferida.

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