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Source: El Diario
Subject: Health Justice & Access
Type: Media Coverage

Piden Acción Contra Altos Costos de Salud

Bushwick — "¿Qué quiere decir ‘amount’?", preguntaba (Make the Road by Walking staff member) Theo Oshiro a la veintena de estudiantes reunidas en una clase de inglés.

"La cuenta", respondió una estudiante. "El monto de lo que hay que pagar", dijo otra.

"Que en español quiere decir cantidad, ¿ok? Dinero", dijo Oshiro. "En español, ¿qué es `balance due`?"

Ahí las alumnas no están tan seguras, así que Oshiro responde a su propia pregunta: "Deuda, ¿verdad? Un balance que uno tal vez va a tener que…"

"…Pagar", contesta en coro la clase.

"Tal vez, tal vez", responde Oshiro. "Vamos a ver si en realidad uno tiene que pagar".

Esta clase, que tuvo lugar hace poco en Brooklyn, era una mezcla de curso de inglés y taller de salud.

Oshiro, un inmigrante peruano que trabaja en la organización Se Hace Camino al Andar, estaba enseñando términos que son cuestión de la vida diaria para cualquiera que haya tenido que pagar una tarifa médica. Repartió a las alumnas copias de una cuenta de una paciente de un hospital privado, y pidió que se fijaran en el total de la cuenta: $150.

"¿Cuántas personas pueden darme ahora $150?", preguntó a las estudiantes. Ninguna levantó la mano. "Y esta es una de las cuentas", comenta Oshiro. "Hubo muchos más cobros" con total de miles de dólares, agrega.

"¿Hay alguna parte ahí que diga ayuda financiera, ‘financial assistance’?", pregunta, y la clase responde que no.

"Vamos a aprender estas palabras, que son importantes", declara Oshiro. En el pizarrón, escribe ‘financial assistance’ y luego ‘I need financial assistance’. "Vamos a repetir esto juntos: ‘I need financial assistance"’, instruye. La frase significa "necesito asistencia financiera".

"Es importante pedirle a los hospitales ‘financial assistance’. ¿Por qué? Porque los hospitales reciben ayuda financiera", explica Oshiro, y procede a dar una breve explicación del financiamiento del sistema hospitalario en Nueva York, donde el estado paga cerca de $850 millones a los hospitales para cubrir el tratamiento a las personas que no pueden pagar.

La inversión gubernamental en los hospitales ha sido motivo de queja de los activistas de la salud por muchos años, dados los casos de personas que van a los hospitales privados y se encuentran con una puerta cerrada porque no pueden pagar. La Legislatura estatal acaba de llegar a un acuerdo para exigirle a los hospitales que reduzcan el costo de las tarifas para los pacientes más pobres. Si el gobernador firma el acuerdo antes de este miércoles, se convertirá en ley.

A la vez que han cabildeado por cambios a las leyes y más acceso de los pobres al seguro médico, los activistas de salud pública han mantenido campañas informativas sobre los programas que sí existen para las personas que no pueden pagar el seguro médico.

Aparte de la sala de emergencia -donde por ley no se puede rechazar a nadie, sin importar su estatus legal o su posibilidad de pagar- existen clínicas públicas y privadas donde se da tratamiento básico, con tarifas mínimas. Ejemplos son la clínica Borikén en El Barrio y Ponce de León en El Bronx, además de las clínicas de salud infantil (child health clinics).

En los hospitales públicos está el programa HHC Options, que cobra de acuerdo a los ingresos del paciente. Por ejemplo, las pruebas de laboratorio cuestan entre $15 y $60; y las medicinas pueden ser descontadas por completo o pagadas por $10.

(La Coalición de Inmigrantes de Nueva York explica algunos derechos a la salud en la página www.thenyic.org ; hay que marcar ‘español’ en la parte de abajo, y buscar el final del texto en español, marcando donde dice ‘Access to Health for Uninsured Immigrants’).

Las organizaciones de salud también instruyen a los pacientes que negocien para reducir las tarifas. En el taller de Oshiro, por ejemplo, muchas de las participantes hablaron de problemas de cobro que habían tenido en los hospitales. Una había recibido una cuenta de $400 que logró reducir. Otra participante había ido a un taller "gratuito" para hacerse el Papanicolau y dijo que después recibió cuenta de $1,000.

"Oshiro escuchó los comentarios y le dijo a esa estudiante que discutiera el caso con él en privado. Luego volvió a dirigirse a la clase: ‘Payment plan’. Vamos a repetir eso…"