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Source: El Diario
Subject: Workplace Justice
Type: Media Coverage

Salarios que destruyen nuestra comunidad

Los trabajadores de los restaurantes de comida rápida, los lavadores de coches y decenas de miles de trabajadores de aeropuertos luchan para que les alcance el sueldo para ellos mismos y sus familias. Para rendir su ingreso, muchos se saltan comidas, usan ropa de segunda mano y cuentan con la asistencia pública para suplementar sus escazas ganancias.

Las huelgas en los restaurantes de comida rápida han logrado obtener titulares nacionales en los medios informativos. Y los trabajadores en seis lavacoches de la ciudad de Nueva York se han unido al Sindicato de Venta al Menudeo, Mayoreo y Tiendas por Departamentos, con lo que han ganado buenos contratos.

Ahora debemos enfocarnos en los aeropuertos, donde los contratistas que trabajan para las aerolíneas pagan mucho menos que lo que obtienen los trabajadores haciendo trabajos similares para las aerolíneas y la Autoridad de Puertos de Nueva York y Nueva Jersey, que está a cargo de los aeropuertos. Este doble estándar es injusto y perjudica a los que menos pueden permitírselo.

Un informe de la Red de Políticas de las Mujeres de Color (Women of Color Policy Network) encontró que el ingreso medio de estos trabajadores era $16,640 —más de un 25% menos que el umbral de pobreza federal. Eso viene siendo un salario de $8 la hora.

El informe encontró que la mayoría de los trabajadores de servicios para los pasajeros viven a cinco millas del aeropuerto, en lugares como Mott Heaven y Jackson Heights cerca del aeropuerto LaGuardia; Canarsie e East New York cerca de JFK, y las zonas de alta pobreza en los alrededores del Aeropuerto Newark.

El informe y la información del censo de los EUA demuestran que los trabajadores de los aeropuertos en estas comunidades —nuestras comunidades— viven en la pobreza; el 21% en general y hasta el 40% en Mott Heaven. La mayoría no cuenta con seguros de salud ni otros beneficios.

Estas son las verdaderas personas que trabajan en las sombras y luchan tan sólo para sobrevivir.

Personas como:

Daniel Scott, 32, es un guardia de seguridad para la Protección de la Aviación en la Terminal A en LaGuardia. Se gana $8 por hora sin beneficios y no puede mantener a sus dos hijos.

Shareeka Elliott, 26, de East New York, una madre soltera de dos niñas pequeñas. Ella hace la limpieza en las terminales para Airway en la Terminal 8 de JFK. Elliott se gana $7.90 la hora sin beneficios.

Y Elijah Hall, un ayudante de suministros para Primeflight Aviation Services en el Aeropuerto de Newark, gana el salario mínimo y no califica para obtener días por enfermedad. Padece de una condición médica que requiere transfusiones de sangre cada tres meses y le preocupa perder su trabajo si falta.

Los hombres y las mujeres que trabajan arduamente para limpiar nuestros aviones y mantener la seguridad y la limpieza de nuestros aeropuertos merecen salarios justos y el derecho de unirse a un buen sindicato. Esto les ayudará a unirse a la clase media, fomentar el crecimiento de la economía y mantener a Nueva York seguro.

Los contratistas como Air Serv, Primeflight y Aviation Safeguard necesitan hacer lo correcto y pagar a la gente dedicada un sueldo decente con beneficios.

Si rehúsan hacerlo, hacemos un llamado urgente a la Autoridad de Puertos, que les paga a sus empleados salarios justos, para que se asegure de que haya un nivel básico de estándares en los aeropuertos — y esperamos poder trabajar con ellos para lograrlo.

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