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Source: Huffpost Voces
Subject: Workplace Justice
Type: Media Coverage

Tambores de guerra por aumento del salario mínimo resuenan en Nueva York

Cientos de trabajadores marcharon por las calles de Manhattan haciendo sonar bocinas y tambores de guerra en demanda de mejores salarios, respeto y beneficios laborales por parte de sus empleadores y a la vez, llamaron la atención a los legisladores para aumentar el salario mínimo en el Estado de New York.

Taxistas, empleados de lavado de automóviles, aeropuertos, supermercados, lavanderías, tiendas Walmart, trabajadores de hoteles y guarderías infantiles marcharon a través de la sexta avenida para luego concentrarse en Herald Square donde tomaron la palabra activistas comunitarios [incluyendo a Se Hace caminoa Nueva York], clérigos funcionarios locales y estatales.

“Con el sueldo que hago cada semana, he perdido mis ilusiones de poder ayudar a mi familia económicamente, porque lo que me pagan no es suficiente para cubrir los gastos médicos de mi padre y vivir una vida decente en este país”, dijo Santos López, trabajador de AJA Car Wash de Jamaica, Queens.

“Me siento frustrado y me pregunto qué podemos hacer para cambiar estas condiciones de trabajo difíciles que enfrentamos todos los días. Sufrimos abuso y humillación de los jefes que no tienen conciencia”, denunció López.

La manifestación de este miércoles se produjo cinco días después que un informe presentado por las organizaciones United New York y ALIGN cayera como una bomba al revelar John Lage, que tiene el monopolio de la industria de lavado de automóviles de la ciudad, Toys “R” US, JC Penney, Con Edison y algunos contratistas de líneas aéreas y supermercados – y sus ejecutivos millonarios – constan entre los empresarios que pagan los salarios más bajos a sus trabajadores en New York.

El informe también reveló un fuerte incremento en el número de empleos de bajos salarios y señaló que el poder adquisitivo de 7.25 dólares que es el salario mínimo de New York es 2 por ciento inferior al que se registraba en 1970.

Destacó el reporte que cuatro de cada 10 trabajadores en la ciudad de New York son trabajadores de bajos salarios sobre la base de la definición federal y que casi un tercio de los trabajadores en New York ganan menos de 25,000 dólares al año.

El salario mínimo actual resulta en 15,000 dólares al año, muy por debajo de la línea de pobreza para una familia de cuatro, dijo un vocero de la United New York, la organización que promovió la marcha junto a una coalición de al menos 60 otras organizaciones y sindicatos de trabajadores.

El evento fue parte del Día Nacional de Acción por salarios justos y los derechos de los trabajadores. Marchas similares ocurrieron en otros lugares en todo el país.

“Es una marcha de muchos sectores de la industria para exigir salarios justos y beneficios. Obtener estos derechos para los trabajadores es una batalla que debemos ganar. La economía de Nueva York depende de ello”, dijo al HuffPost Voces, Camille Rivera directora ejecutiva de United NewYork.

“A veces trabajo 12 horas al día, cinco o seis días a la semana. Hay días en que sólo hacemos 5 o 10 dólares en propinas y eso tenemos que repartirlo entre algunos compañeros”, dijo Agustín Pérez, trabajador del lavadero de autos LMC, en Queens.

En igual tono se quejó Lorenzo García, un empleado de supermercado Country Farm en Brooklyn: “Tenemos miedo de pedir aumentos de sueldo por temor a que seamos despedidos”

“Ellos saben cómo pueden controlarnos. Ellos saben que es difícil encontrar trabajo y por lo tanto abusan de nuestra necesidad en su beneficio”, dijo Mohammed Hossam, un ex empleado de Dunkin Donuts.

La marcha también coincidió con la presentación esta semana de un informe de la firma legal Seyfarth Shaw que reveló que el número de trabajadores que presenten quejas contra sus empleadores en virtud de la Fair Labor Standard Act se ha disparado.

El informe mostró que el número de casos federales relacionados con la clasificación errónea de los trabajadores, falta de pago de horas extras y el error en el cálculo de las horas extras de los trabajadores no exentos se elevó a un récord histórico de 7,006 en 2011 comparado con los 1,457 casos que se registraron en 1993. En lo que va del 2012 se han presentado 7,064 casos.

De otra parte, en un informe de catalogación de violaciones de salarios en New York, el National Employment Law Project encontró que el 77 por ciento de los trabajadores de bajos salarios encuestados para el estudio habían trabajado más de 40 horas en una semana sin recibir su pago de tiempo extra requerido. El número se elevó al 93 por ciento para los trabajadores que trabajaron más de diez horas en un día.

“Como líder religioso y neoyorquino, me siento orgulloso de formar parte de este encuentro histórico de los trabajadores de bajos ingresos cuyas familias, por desgracia, son una cuarta parte de todas los hogares en esta ciudad rica”, dijo la reverenda Chloe Breyer, directora ejecutivo de la Centro Interreligioso de New York

“El 99% necesita un aumento de sueldo para ayudar a crear empleos y crecimiento de nuestra economía desde abajo hacia arriba. Es por eso que los trabajadores de Nueva York y del país, estamos pidiendo respeto en el trabajo y un aumento del salario mínimo que beneficia a todos”, dijo Héctor Figueroa, tesorero del sindicato 32BJ.

El senador estatal Adriano Espaillat dijo por su parte que, con el costo de vida en aumento, es inaceptable pedir a trabajadores de bajos ingresos ya sus familias a sobrevivir con 300 dólares por semana.

“Por eso estoy patrocinado la legislación para aumentar el salario mínimo de Nueva York y me uno a mis colegas para pedir medidas para elevar las condiciones laborales de los trabajadores más vulnerables de Nueva York”, agregó Espaillat.

“Durante las décadas de 1960 y 70, una persona que ganaba el salario mínimo podía mantener a una familia de tres personas por encima del nivel federal de pobreza. Hoy en día, es imposible sobrevivir en Nueva York sólo con el salario mínimo”, dijo a su turno el senador estatal demócrata de Queens José Peralta.

En ese punto coincidió también el senador estatal por el Bronx Gustavo Rivera: “A medida que el costo de vida aumenta, las diferencias entre los salarios de los trabajadores que represento en el Bronx y los neoyorquinos más ricos han crecido de manera exponencial”.

Entre otros, intervinieron además, la presidenta del concejo municipal Christine Quinn, el defensor público Bill de Blasio, el presidente del condado de Manhattan Scott Stringer, la concejal Letitia James y representantes de los organizaciones New York Communities for Change, Make the Road NY, ALIGN, La Fuente, el Black Institute y los sindicatos SEIU 32BJ, el Sindicato de Trabajadores Minoristas, Mayoristas y Grandes Almacenes (RWDSU) y el Communications Workers of America.

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