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Source: El Diario
Subject: Workplace Justice
Type: Media Coverage

Carwasheros denuncian tácticas sucias y abusos en era Trump

Margarito Pérez lleva tres años trabajando en el lavadero de carros “Main Street Car Wash”, antes conocido como “Jomar Car Wash”, y asegura que desde que Donald Trump asumió el poder y aumentó la retórica antiinmigrante, los empleados de ese lugar han sido víctimas de mayor hostigamiento y abusos por parte de los dueños del negocio, donde trabajan mayormente hispanos.


Los trabajadores de lavaderos de autos recibieron el apoyo de funcionarios electos y activistas durante su manifestación. /EDWIN MARTÍNEZ

Por ello este miércoles, junto a varios funcionarios electos y activistas, los trabajadores del lavadero de autos ubicado en Flushing, Queens, realizaron una protesta frente al local, denunciando que en medio de las negociaciones del nuevo contrato laboral, el dueño del negocio ha tratado de violar varios derechos de los empleados (conocidos como ‘carwasheros’), al pretender eliminar el pago de horas extras, no otorgar un día fijo de descanso y contratar personal de medio tiempo.

“Ha habido demasiado abuso contra trabajadores, especialmente contra quienes no tienen unión para defenderse. En el tiempo que he trabajado en Car Wash he visto que a los trabajadores no los respetan, pero eso está peor ahora con Trump. El dueño se siente con más poder y es como si nosotros valiéramos menos”, comentó el mexicano, uno de los 23 empleados que laboran en el lugar, y quien considera un atropello el que no respeten los pagos de tiempo extra.

“Este trabajo es pesado, porque se extiende a doce horas diarias y a veces la gente llega a trabajar hasta 50 ó 60 a la semana, con paga de salario mínimo, y ahora con Trump, el dueño, como otros en la industria, se envalentonan y quiere seguir haciendo los mismos abusos”, recalcó Margarito, mencionando que muchos colegas en otros lavaderos ni siquiera tienen hora de comida y hasta les tiran los alimentos si los ven comiendo.

Stuart Appelbaum, presidente del sindicato Retail, Wholesale and Department Store Union (RWDSU), denunció los abusos que se están cometiendo en el lugar y destacó que el discurso del nuevo inquilino de la Casa Blanca ha hecho eco en patronos abusadores.

“Los dueños de lavaderos de carros están aumentando el uso de tácticas de la era Trump contra trabajadores e inmigrantes”, comentó el líder sindical. “Estos valientes trabajadores, que forman parte de RWDSU hace más de tres años, solamente están exigiendo dignidad básica y el derecho de tener un salario con el que puedan vivir”.

Asimismo, Meg Fosque, organizadora comunitaria de Make the Road New York, criticó al dueño del lavadero de carros Main Street por envalentonarse contra los trabajadores, amparado en la manera como Trump ha asumido el tema de los inmigrantes.

“Es inaceptable que en Nueva York empleadores como Fernando Magalhaes estén intentando capitalizar este momento político para intimidar a los trabajadores inmigrantes y reducir sus salarios, ganados duramente, y las condiciones laborales”, dijo la activista.

“No vamos a permitir que la agenda antiimigrante y anti-trabajadores de Trump gane terreno en Nueva York a través de empleadores inescrupulosos”, agregó Fosque.

Apoyo de legisladores

El senador estatal Toby Ann Stavisky, de Queens, calificó los abusos cometidos en los lavaderos de carros como “inaceptables” y recalcó que aunque el presidente Trump ha motivado en buena parte el incremento de este tipo de atropellos, en Nueva York no serán tolerados.

“Es simplemente un error que un empleador se aproveche de sus empleados, sometiéndolos a las malas condiciones de trabajo y salarios pobres”, dijo Stavisky. “Desafortunadamente, nuestro nuevo Presidente ha envalentonado este tipo de prácticas y casi ha animado a los empleadores a colgar el miedo de la deportación sobre las cabezas de los inmigrantes trabajadores”.

El senador estatal Jesse Hamilton también mostró su apoyo a los ‘carwasheros’ y dijo que es vital que se organicen en uniones sindicales. “Para millones de trabajadores en nuestro estado, los sindicatos continúan jugando un rol fundamental para que el Sueño Americano sea una realidad”, dijo.

Entre tanto, el asambleísta estatal Francisco Moya mencionó que es injusto que los patronos de los ‘carwasheros’ sigan pagando salarios miserables, respaldándose en las propinas que reciben los empleados, y agregó que espera que este año se apruebe en Albany la iniciativa 2967, que les garantizaría pagos justos a estos trabajadores.

“Este es un trabajo donde típicamente se trabajan 60 horas por unos pocos cientos de dólares netos, y eso si se tiene la suerte de mantener varias horas en un horario inconsistente, por lo que la justicia para los carwasheros comienza con proporcionarles un salario mínimo que no tenga en cuenta las propinas”, dijo el legislador.

El Diario intentó obtener un comentario con la administración del Main Street Car Wash pero no se pronunciaron al respecto.

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